Mensaje del Episcopado Peruano por la Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata de Personas

Este sábado 8 de febrero se celebra la Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la trata de personas, con el lema “Juntos contra la trata». El papa Francisco convoca esta Jornada desde el año 2015 y eligió el día en el que se recuerda la memoria litúrgica de Santa Josefina Bakhita, la religiosa sudanesa que padeció durante su vida los sufrimientos de la esclavitud.

Con motivo de esta importante fecha, compartimos el mensaje del Episcopado Peruano: 

Juntos contra la trata – 08 de febrero de 2020

El Papa Francisco se pronunció de esta forma el 11 de abril de 2019, durante la Conferencia Internacional sobre la trata de personas, realizada en el Vaticano:

La trata de seres humanos es una de las manifestaciones más dramáticas de la mercantilización del otro. En sus múltiples formas, constituye una llaga «en el cuerpo de la humanidad contemporánea», una llaga profunda en la humanidad de quienes la padecen y de quienes la llevan a cabo. La trata, en efecto, desfigura la humanidad de la víctima, ofendiendo su libertad
y su dignidad. Pero, al mismo tiempo, deshumaniza a quienes la llevan a cabo, negándoles el acceso a la “vida en abundancia”. La trata, en fin, daña gravemente a la humanidad en su conjunto, destrozando a la familia humana y también el Cuerpo de Cristo. La trata, como decíamos, constituye una violación injustificable de la libertad y la dignidad de las víctimas,
dimensiones constitutivas del ser humano deseado y creado por Dios, por lo que debe considerarse un crimen de lesa humanidad.

Teniendo como fondo las palabras del Santo Padre Francisco, constatamos que este crimen afecta la dignidad de millones de seres humanos, creados a «imagen y semejanza de Dios» (Gn. 1,26): a nivel mundial, el Informe sobre Trata de personas 2019 del Departamento de Estado de Estados Unidos señala que existen más de 25 millones de víctimas de trata de personas en el mundo. La mayor parte de las víctimas son mujeres y la mayoría de las víctimas detectadas a nivel mundial son objeto de trata con fines de explotación sexual. A nivel nacional, entre el 2009 y el 2018, la fiscalía ha contabilizado 6,698 denuncias de trata de personas en todo el Perú; el
80% de víctimas son mujeres y 60 % tiene entre 13 y 17 años de edad. La explotación sexual y laboral fueron los fines más frecuentes en el delito de trata de personas, según indicó el Observatorio de la Criminalidad del Ministerio Público. De igual modo, sigue presente en nuestro territorio el tráfico de migrantes, principalmente en zonas de fronteras, muchas veces ligados a engaños, robos y explotación. Según cifras de UNODC, la trata de personas es el tercer negocio ilícito más lucrativo a nivel mundial, luego del tráfico de drogas y tráfico de armas, generando más de 150 mil millones de dólares anuales.En comunión con el magisterio del Papa Francisco, como Obispos del Perú, hacemos un llamado a las distintas realidades eclesiales para que, junto a sus Pastores, se unan a la sexta Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata de personas prevista para este 08 de febrero, memoria de santa Josefina Bakhita, religiosa sudanesa que de niña vivió la dramática experiencia de ser víctima de la trata.

De igual modo, hacemos un llamado a todos los organismos del Estado para que, de forma conjunta con organizaciones y colectivos de la sociedad civil y la Iglesia, podamos fortalecer mecanismos de prevención y soporte para las víctimas de este delito que hiere el Cuerpo de Cristo.Que la Sagrada Familia de Nazaret nos anime en este propósito.