Cardenal Pedro Barreto en el Sínodo: “La población amazónica está sufriendo de manera constante en la historia”

En su intervención del miércoles 8 de octubre, en el resumen diario de prensa del sínodo, el Cardenal Pedro Barreto, Arzobispo de Huancayo y Vicepresidente de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), recordó cómo la Iglesia siempre se ha preocupado por los pueblos indígenas amazónicos y habló de la importancia de la figura de San Francisco de Asís en este Sínodo.

“Solamente el territorio eclesiástico del Vicariato Apostólico de Madre de Dios es la mitad de Italia. (La Amazonía) es un terreno disputado desde diversos frentes, es una población que está sufriendo de manera constante en la historia, dijo el Cardenal Barreto ante los medios internacionales.

Asimismo, recalcó que la preocupación de la Iglesia por la problemática de las poblaciones originarias no es reciente, sino que “está continuando esta tradición de anunciar el Evangelio de Jesús respetando la vida y la dignidad de las personas”.

El también Presidente Delegado del Sínodo recordó brevemente que, en 1741, Benedicto IX escribió una carta sobre el sufrimiento de las comunidades indígenas, así como la breve encíclica redactada por San Pío X, en 1912, sobre el genocidio cauchero, que abarcó varios países de la Amazonía.

“Tenemos que reconocer como Iglesia, en este proceso evangelizador de más de 500 años, que ha habido luces muy fuertes y martirios de religiosos, sacerdotes, laicos e indígenas (…). Pero también reconocemos que ha habido sombras. Como dijo el Papa Francisco: No se puede imponer el Evangelio, es una invitación muy especial”, dijo.

El Cardenal Barreto concluyó su intervención con una mención a San Francisco de Asís. “Yo le pido a Dios y le pido, por intercesión de San Francisco de Asís, que ustedes que viven aquí en Europa o en otros continentes, entiendan que hay un solo lenguaje a partir de la presencia de Jesús en la historia humana, que es el lenguaje del amor, es el lenguaje de caminar juntos, es el lenguaje de dar testimonio de una vida sobria, sencilla, humilde”, concluyó

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