
Convenio tendrá una vigencia de cinco años y ayudará en la protección, defensa, registro, investigación y conservación de los bienes que conforman nuestro Patrimonio Cultural.
Este miércoles 17 de diciembre se llevó a cabo la firma de un importante convenio marco de colaboración interinstitucional entre la Conferencia Episcopal Peruana (CEP), representada por Monseñor Carlos García Camader, Obispo de Lurín, y el Ministerio de Cultura (Mincul), representado por el ministro Alfredo Luna Briceño, con la finalidad de fortalecer la protección y puesta en valor del Patrimonio Cultural de la Nación.
El acuerdo, el primer de su naturaleza entre ambas entidades, tendrá una vigencia inicial de cinco años. Su objetivo central es establecer el marco para la mutua colaboración en materia de identificación, inventario, protección, conservación y difusión de los bienes materiales e inmateriales que integran el Patrimonio Cultural de la Nación vinculados a la Iglesia Católica.
El Perú cuenta con más de 800 bienes inmuebles de arquitectura religiosa católica declarados Patrimonio Cultural de la Nación, más de 10.000 bienes muebles vinculados a la Iglesia católica y cerca de 100 festividades religiosas reconocidas como Patrimonio Cultural Inmaterial, lo que evidencia la riqueza y diversidad de este legado.

Durante su intervención, Monseñor García expresó su profunda alegría por este acuerdo, destacando que el patrimonio religioso no es solo un conjunto de objetos, sino el reflejo del alma del país.
“Este convenio no es solo un documento administrativo; es, ante todo, un gesto de responsabilidad histórica y de visión de futuro. Conservar el patrimonio cultural religioso no es únicamente preservar objetos materiales; es cuidar la memoria, la identidad y el alma de un pueblo”, afirmó el presidente de la CEP.
El Perú es una nación rica en cultura, historia y espiritualidad. Gran parte de esa riqueza se expresa en su patrimonio religioso: templos, conventos, imágenes, retablos, pinturas, esculturas, música sacra, archivos y tradiciones vivas que han acompañado la vida de nuestro pueblo a lo largo de los siglos.
“Estas expresiones no nacieron del vacío; surgieron del encuentro entre la fe y la creatividad humana, del deseo profundo del ser humano de expresar lo invisible mediante la belleza”, remarcó.

Por su parte, el ministro Alfredo Luna Briceño destacó la importancia de la Iglesia católica en la historia del Perú, reflejada en los templos católicos edificados durante las épocas virreinal y republicana, los cuales expresan la fe de nuestras comunidades y forman parte esencial de nuestra identidad cultural. “Probablemente uno no podría entender el Perú si es que no entiende que la fe que llegó de fuera se anidó en corazones de todos los pueblos de nuestro país”, afirmó.
Para el titular de Cultura, el valor de los templos trasciende lo material: “En cada pueblo hay un templo que es una joya para sus habitantes… no por la escultura o los cuadros, sino por lo que significa como esperanza en la vida de nuestros compatriotas”.
En la firma de convenio estuvieron presentes David Fernando de Lambarri Samanez, director de la Dirección General de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura y Mariela Marina Pérez Aliaga, directora de la Dirección General de Defensa del Patrimonio Cultural. De igual modo, Monseñor Antonio Santarsiero, Obispo de Huacho y Secretario General de la CEP, y Mons. Ricardo García, Obispo de Yauyos y Presidente de la Comisión Episcopal para la Educación, Cultura y Bienes Culturales.

Puntos clave del convenio
El ministro de Cultura enfatizó la necesidad de que el patrimonio esté al servicio de la comunidad y mencionó algunas líneas de acción fundamentales: Reducción en el tiempo de espera en los expedientes técnicos; tras anunciar la recuperación de más de 347,000 bienes culturales, aseguró que se establecerán mecanismos para que el retorno de las piezas pertenecientes a la Iglesia sea mucho más rápido, e hizo un llamado a buscar soluciones prácticas y simples que beneficien directamente a los ciudadanos.
La ejecución técnica del convenio estará a cargo de la Secretaría de la Comisión Episcopal para la Educación, Cultura y Bienes Culturales, por parte de la CEP, y de la Dirección General de Patrimonio Cultural, por parte del Ministerio de Cultura.
