Comentario de la semana [12 – 16 noviembre]

Santidad en la bondad

 

La santidad es un regalo de Dios que florece en todos los puntos de la tierra y en todos los estratos sociales. Así lo evidencian el recuerdo de Santa Margarita de Escocia, hija del rey San Estuardo y Santa Isabel de Hungría, cuyo padre también fue rey.

 

Ambas santas tuvieron un común denominador, además de su entrañable amor a Dios, y fue su admirable generosidad para con los pobres y necesitados. Es decir, su capacidad de responder ante la necesidad y el dolor del que sufre: “Es muy dura la experiencia del hambre y la sed, y desgraciadamente es una realidad actual y cercana a nosotros. Cada día encontramos personas que sufren estos males y necesitan de nuestra ayuda”, nos recuerda el Papa.

 

La caridad de estas dos santas fue impresionante. Los pobres eran su alegre prioridad en la vida cotidiana. ¿Cuál era su secreto? Muy sencillo: su pobreza, desprendimiento y generosidad.

 

La bondad exige vencer la ambición y la vanidad. Como dice el Santo Padre: «La avidez por el dinero apaga la caridad. Le sigue el rechazo de Dios. Todo se transforma en violencia que se dirige contra aquellos que consideramos una amenaza para nuestras «certezas»: el niño por nacer, el anciano enfermo, el huésped de paso, el extranjero, el prójimo que no corresponde a nuestras expectativas».

 

Que los pobres nos encuentren siempre bondadosos.

 

P. Guillermo Inca

Secretario Adjunto

Conferencia Episcopal Peruana