Comentario de la semana [5 – 9 noviembre]

La “Dedicación” pide Alegría

 

En la liturgia de hoy recordamos la Dedicación de la Basílica de Letrán; la primera Basílica de la Iglesia Cristiana Católica y hoy la catedral del Papa. Este edificio fue un regalo de Constantino al Papa Silvestre, quien la consagró como templo en el año 324, colocando en ella esta inscripción: “Madre y Cabeza de todas las Iglesias de la ciudad y del mundo”.

 

Decía San Agustín: “La fiesta que nos congrega es la dedicación de esta casa de oración. Esta es, en efecto, la casa de nuestras oraciones, pues la casa de Dios somos nosotros mismos. Si nosotros somos la casa de Dios, somos edificados en este mundo para ser dedicados al fin del mundo. Todo edificio, mejor, toda edificación, requiere trabajo; la dedicación pide alegría”. (Sermón 336, sobre los Mártires).

 

Esta Fiesta nos hace recordar que el verdadero templo a ser construido somos nosotros. Dios quiere habitar en nosotros. Decía el Papa Francisco, haciendo referencia a la construcción del Pueblo de Dios: “Nadie es inútil en la Iglesia: todos somos necesarios para construir este templo”.

 

Que el cuidado del templo donde nos reunimos, como Iglesia convocada por Dios, nos anime a dejar actuar al Espíritu para que haga de nosotros templos vivos, donde reine la misericordia y la alegría de nuestro Señor Jesucristo.

 

P. Guillermo Inca

Secretario Adjunto

Conferencia Episcopal Peruana