El Sínodo de la Esperanza
Al inicio de las actividades del Sínodo de Jóvenes, un oasis de esperanza en medio de la turbulencia del mundo, decía el Papa Francisco: “Deseo, por tanto, en este inicio del itinerario de la Asamblea sinodal, invitar a todos a hablar con valentía y parresia, es decir integrando libertad, verdad y caridad. Solo el diálogo nos hace crecer. Una crítica honesta y transparente es constructiva y útil, mientras que no lo son la vana palabrería, los rumores, las sospechas o los prejuicios. Y a la valentía en el hablar debe corresponder la humildad en el escuchar”.
Ya en el instrumentum laboris, luego en las reflexiones y en el diálogo han emergido y crecido algunas palabras orientativas sobre la realidad y la misión de los jóvenes, tales como: escucha, acompañamiento, conversión, discernimiento, vocación, desafíos, santidad, elección. Temas que se han de desarrollar en el documento final para aplicarlas luego en la vida y en la pastoral juvenil de nuestras comunidades cristianas.
En su intervención el Presidente de la CEP, Monseñor Miguel Cabrejos dijo: “Los jóvenes tienen un compromiso de despertar a la sociedad y a abrir caminos de esperanza. La esperanza depende de lo que hagamos, de lo que haga la Iglesia, de lo que haga cada uno de nosotros. Tienen que trabajar por la formación integral de la sociedad, por la participación política, dentro de la doctrina social de la Iglesia. La Iglesia necesita de los jóvenes para trabajar por la solidaridad, la paz, el bien común, pero también requiere de ellos para decirle a la sociedad que es necesario ser amigos de Dios”.
El Sínodo ha terminado, pero la misión empieza. Inicia el desafío para trasmitir, estudiar, potenciar y vivenciar la riqueza que los padres Sinodales, bajo la luz del Espíritu Santo, envían como un mensaje para los jóvenes de hoy. Hagamos eco con la palabra y con la vida del mensaje del Papa Francisco recogido las enseñanzas del sínodo de jóvenes.
P. Guillermo Inca
Secretario Adjunto
Conferencia Episcopal Peruana
