Comentario de la semana [17 – 21 septiembre]

Mateo: “Don de Dios”

Hemos celebrado, la Fiesta de San Mateo, cuyo nombre significa “Don de Dios”. Apóstol de Cristo y evangelizador de Palestina y Etiopía, donde habría recibido el Martirio.

Su llamado por Cristo, desde el banco donde cobraba los impuestos, generó un cambio radical en la vida de Mateo. En el Evangelio, atribuido por la tradición a este Apóstol, se dirige a fortalecer la fe de los cristianos convertidos del judaísmo, acentuando su fe en Jesús, el Mesías y, además, responde ante las acusaciones de los judíos contra las primeras comunidades cristianas.

El tema más resaltante de su Evangelio es la persona de Jesucristo. Por eso se enfatiza los títulos mesiánicos de Jesús: “Hijo del Hombre; Hijo de David; Rey de los Judíos; Emanuel; Hijo de Dios, o “Hijo” cuando se entiende “Hijo de Dios”; Siervo de Dios; Cristo; es llamado y se llama a sí mismo “maestro” (10,24 ss.; 23,8); y como “profeta” (10,41; 13,57; 16,14)”. (Cf. Comentario Bíblico Mundo Hispano).

Reconocer a Cristo como el Mesías implica seguirlo como discípulo: “Detrás de la persona de Jesús, se nos presenta un núcleo de personas que han convertido la enseñanza de Jesús en un estilo de vida. … los discípulos no deben esperar una suerte distinta de la de su maestro perseguido y crucificado…tanto el maestro como sus discípulos, el señor como sus siervos” (Cf., P. BONNARD, Evangelio según San Mateo, Madrid, 1976).

Reflexionando sobre Mateo nos dice el Papa Francisco: “Esa conciencia debe ser permanente durante toda la vida, debe permanecer la memoria de nuestros pecados, la memoria de que el Señor tuvo misericordia de mis pecados y que me ha elegido para ser cristiano, para ser apóstol”.

 

P. Guillermo Inca

Secretario Adjunto

Conferencia Episcopal Peruana

Compartir esta información