Comentario de la semana [24 – 28 septiembre]

La Palabra trae alegría

 

El mensaje que siempre tiene luz para quien camina en las tinieblas, ánimo para el cansado, fortaleza para el débil y alegría para el triste se encuentra en el único libro escrito por el hombre bajo la directa inspiración de su Creador: la Biblia.

 

Las Sagradas Escrituras revelan el misterio de Dios y lo hacen accesible al hombre, en orden a su salvación. Reflexionando sobre lo que en Ella el Espíritu Santo enseña, San Agustín exclama: “Se hizo hombre quien hizo al hombre… siente hambre el Pan, sed la Fuente; duerme la Luz; el Camino se fatiga en la marcha; … un juez mortal juzga al Juez de vivos y muertos, gente injusta condena a la Justicia; … la Fortaleza aparece debilitada, la Salud herida, la Vida muerta”. – (Sermones 191.1)

 

Sin embargo, la visión de la Biblia va más allá de una mirada humana, es una visión trascendente, por eso decía Santo Tomas de Aquino: “Si el único camino despejado para nosotros hacia el conocimiento de Dios fuera solo aquel de la razón, la raza humana permanecería en la más oscura de las penumbras de ignorancia”.

 

Jesús, la Palabra viva nos habla en las Sagradas Escrituras, con un mensaje de esperanza, confianza y alegría. En ese sentido decía recientemente el Papa Francisco: “Una vida debe florecer en las obras de caridad, en hacer el bien. Pero si tú, no tienes las raíces, no podrás ser sanado. ¿Y quién es la raíz? ¡Jesús! Si, tú no estás con Jesús no florecerás”.

 

P. Guillermo Inca

Secretario Adjunto

Conferencia Episcopal Peruana